La economía mexicana muestra señales de resiliencia a corto plazo, pero enfrenta desafíos estructurales ineludibles. Así lo advierte la evaluación del Fondo Monetario Internacional (FMI) bajo el Artículo IV, la cual reconoce una mejora en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, al tiempo que urge a las autoridades financieras a acelerar la consolidación fiscal para blindar la estabilidad macroeconómica del país.
De acuerdo con el organismo internacional, la actividad económica en México cobrará mayor fuerza tras el bajo dinamismo registrado en 2025. El FMI proyecta que el crecimiento del PIB se fortalezca de 1.5% en 2026 a 1.8% en 2027, un impulso respaldado fundamentalmente por el dinamismo de las exportaciones hacia Estados Unidos, así como por políticas monetarias y fiscales menos restrictivas.
En el frente inflacionario, el organismo destacó que la inflación general se ha moderado y se encuentra cerca del objetivo, favorecida por la estabilidad cambiaria y la menor presión en los precios energéticos. Sin embargo, advirtió que la persistencia en la inflación subyacente y las expectativas elevadas podrían retrasar hasta principios de 2028 el retorno definitivo a la meta del 3% establecida por el Banco de México, sugiriendo mantener una postura monetaria moderadamente restrictiva.
A pesar del optimismo coyuntural, la nota de cautela del FMI recae sobre el manejo de las finanzas públicas. El organismo señaló que la consolidación fiscal ha avanzado a un ritmo más lento de lo necesario y que la propuesta de presupuesto para 2027 contempla una trayectoria ascendente para la deuda pública en los próximos años.
Para colocar la deuda en una ruta firme de descenso y recuperar margen de maniobra, el FMI recomendó adoptar medidas más ambiciosas, entre las que destacan:
Analistas económicos coinciden en que un desempeño favorable a corto plazo no soslaya los riesgos estructurales, especialmente debido a un gasto público de carácter altamente inercial que compromete el margen de maniobra del Estado a mediano y largo plazo.
¿Consideras que México cuenta con el margen suficiente para cumplir las metas de consolidación fiscal sin descuidar el gasto social? Déjanos tus comentarios y comparte este artículo.